viernes, 23 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010
jueves, 15 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Perspectiva personal

Mi nombre es Juan. Hace 20 años internet para mí no existía, tenía 11. Pasaba horas frente al televisor viendo programas un tanto aburridos. Hace 10 años recuerdo comenzar a utilizar el correo electrónico, hacer alguna búsqueda puntual para algún trabajo en la universidad y quizás un par de cosas más, ignorando, que alrededor de otros 360.000.000 de personas hacían lo mismo que yo. Hace cinco años internet se había convertido en una fuente de información bastante interesante, permitiéndome además, bajar las canciones que siempre quise tener, construir mi álbum de fotos virtual y ver algunos de los primeros videos en youtube. Actualmente, me complace saber que aproximadamente 2 billones de personas tienen hoy la posibilidad de conectarse a la web y ser participes de una nueva forma de ver, conocer y comunicarse con el mundo.
Hoy internet, a dejado de ser simplemente un servicio novedoso para convertirse en el canal a través del cual conozco , me relaciono y transformo lo que me rodea. Como psicólogo, no dejo de pensar en las posibilidades que puede tener un experimento en donde millones de personas, de cientos de culturas diferentes se retroalimentan durante las 24 horas del día, todos los días. Para algunos, internet seguirá siendo un servicio más que pagar a final de mes. Para otros, internet se ha convertido en un fenómeno social que acelera exponencialmente y cuya principal característica radica en que posibilita la conexión e interacción de una cantidad de mentes humanas como nunca antes en la historia se había dado.
Si miramos hacia atrás recordaremos imperios donde el conocimiento se transmitía básicamente a través del boca a boca y formas de escritura bastante rudimentarias. Actualmente cantidades ingentes de información viajan por la web constantemente y de manera acelerada. Se estima que el New York Times en una semana puede generar más información de la que una persona podía recibir en toda su vida durante el siglo XVIII. Sería interesante saber qué les pasaría por la cabeza a personas como Vygotski , Jung o Tesla si pudiesen ver lo que ocurre hoy en día.
La línea que se dibuja entre el concepto web 2.0 y sociedad 2.0, va siendo cada vez más difusa. El individuo como constructor de su propia realidad a partir de su discurso comienza a ser el protagonista, entendiendo que el valor de sus ideas es construido a su vez por el criterio de otros como él.
Es realmente emocionante ver cómo la visión de un puñado de empresas ha acelerado y ampliado el proceso de aprendizaje de cientos de miles de personas, haciendo que poco a poco el conocimiento se descentralice, dándole la oportunidad al aprendiz de escoger, ya no entre 100 canales, sino entre millones de perspectivas. En 2009 cada mes se realizaron aproximadamente 31 billones de búsquedas en Google. Solamente hoy se enviaron alrededor de 210 billones de e-mails. El crecimiento exponencial es evidente y la respuesta de nuestro cerebro también. Hoy en día un niño de 8 años a estado expuesto a mucha más información que otro de su misma edad hace 20 años. Todos constantemente nos asombramos cuando el enano que tenemos en frente nos recuerda lo listo que es.
No obstante, como todo, internet también tiene sus debilidades. En 10 años nuestra sociedad puede ser una sociedad más sabia y consciente del mundo que pisa, una sociedad que olvidó cómo disfrutar del aire libre por la comodidad del sillón frente a la pantalla o quizás, las dos cosas. Tal vez una más que otra... ya lo veremos.